viernes, 24 de junio de 2022

Carta para mí misma que deberé leer en diciembre o algo así, quizás el siguiente año

 

24/ Junio/ 2022


Querida Charlie Marian del futuro:


Mi única pretensión es hacer uno de esos ejercicios cursis de la clase de psicología de la prepa donde tenías que escribir al futuro o pasado tú -o sea yo- para en un tiempo releer eso y supuestamente no sentirte tan miserable (aunque yo nunca tuve ninguna sensación de alivio, la mera netflix)


Podría detallar con vívido horror las clemencias más crueles y desesperanzadoras que tenemos que pasar cada maldito día, por ser dramática y decir algo, pero no lo voy a hacer porque estoy segura que las pesadillas lo harán por mí. Siempre han sido el más poderoso de los recordatorios: El horror, mágico, terrenal, político, violento, mortal, amargo es algo que no se puede desvanecer porque sí.

¡Dejaste de tomar! Eso sí te lo aplaudo. Ya era hora, empezabas a fastidiar mucho tu cuerpo y además tus gfs se dieron cuenta LOL. De paso que también te mandaste a la quiebra y bueno, ni mo2.

Ojalá que si sigues tomando en aquel tiempo lo hagas con precaución. Y por favor deja de tener el celular en la mano cuando lo hagas, no abras twitter ni en la computadora.


Llevas más de cien páginas de *esa novela* tan violenta, casi rayando en lo gore, y muy pansexual y políticamente POLÉMICA Y PROVOCADORA. ¡Estoy muy contenta por ello! Es como la sexta vez que la reescribes pero creo que por fin encontraste las voces adecuadas y los personajes van fluyendo y la violencia también se va diluyendo para dar paso al verdadero conflicto: La cuestión moral del bien y el mal, lo que de verdad te morías por contar. ¡Yay! Todavía te falta decidir cuál será la decisión (lol) de la protagonista :v 


Los días ya no se sienten como antes. Ya no amaneces triste y a veces ni siquiera te acuerdas de él. Es maravilloso lo que el tiempo y la mente ocupada hacen, pero no voy a negarte que el hecho de que hay gente interesada en ti incluso desde antes es un aliciente importante. -¿se escribe así? whatever!-

PerO POR AMOR DE DIOS NO VUELVAS A CAER EN LO MISMO. Ya estás grandecita como para reconocer las banderas rojas, ya sabes que no debes confiar tan rápido ni tan hondo en alguien, sobre todo cuando no le conoces mucho. Y es bueno que mantengas tu distancia y escribir y leer te darán eso que no tenías antes, esa claridad. No tengas miedo de enamorarte otra vez pero sé sensata, espero que ya lo hayas hecho o al menos deseo que así sea, si es lo que encaja mejor con tus planes de entonces.


¡Y los planes! Espero que recibas esas buenas noticias que esperas, las dos, las tres o las cuatro. Espero que veas valor en tu trabajo y tu esfuerzo aunque no te sea recompensado inmediatamente. Espero que no te desanimes y espERO  QUE PUEDAS VER A TUS AMIGAS MAESTRAS SIN ESA IMPERIOSA SENSACIÓN DE INCOMODIDAD PORQUE TE RECUERDAN LA VIDA QUE NO TIENES, QUE NO QUISISTE, QUE NO PUDISTE AMAR. Espero que superes ese malestar y les pidas disculpas por ser tan mala amiga, espero que puedas retomar esos vínculos que varios años te acompañaron.

También espero que encuentres tu tribu. ¡La página de memes ya junta más de 12 mil seguidores, más de 10 mil likes! El arroba en twitter y la página de tumblr ya pasaron los mil seguidores. ¡Qué emoción! Pudiste construir una comunidad desde la nada, a base de imaginación, creatividad y fe. Me alegra mucho que no hayas hecho caso a la gente panfóbica y que no hayas desistido luego de tantas malos días en que no querías ni respirar. Espero que haya crecido más, y mejor.

Lo cierto es que has hecho muchas cosas aunque no te parezcan importantes o dignas de contar porque no son capitalistas o whatever. Eso es crecer: Estás haciendo cosas, cosas nuevas y mejorando las que tenías y estás deshaciéndote de cosas, y estás aprendiendo a diferenciar entre lo que deseas y mereces y entre lo que quieres y sólo es un capricho. ¡Estás creciendo! 


Espero que las cosas estén mejor de ese otro lado del tiempo.


Y si no, al menos me alegra que sigas viva para leer todo esto :)



Att:

La Charlie Marian del pasado :v


Pd: ¡Ya no te saltes tantos días de ejercicio!!




viernes, 27 de mayo de 2022

Cosas de mujeres

 Tengo bien calcada en mi mente una escena de mi adolescencia: Estábamos en los baños de un conocido centro comercial dos amigas y yo. Teníamos catorce años. Mientras una de ellas estaba haciendo lo suyo en un cubículo, mi otra amiga y yo nos detuvimos en el espejo. Era la primera vez que salía con ellas y en mi desesperación por ser incluida y aceptada -era nueva en ese colegio-, hice lo que ellas hacían. 

De mi bolsa de mano -una rosa, muy bonita por cierto-, saqué un rímel y me lo apliqué en las pestañas con sobrada destreza, como si fuera algo que hiciera a diario, a cada momento. Hablábamos de otras chicas y de los chicos que nos gustaban.

Fue la vez que más me he sentido una mentirosa en toda mi vida.

La feminidad para mí ha significado un ritual para ser aceptada, para pasar desapercibida, para ser normal. Pero yo nunca me he considerado una persona femenina, mucho menos una mujer femenina. 

Sé que no lo soy, por mucho que me esforcé en mis años de la adolescencia de usar vestidos, esforzarme en mi maquillaje, ser dulce, tener voz suave, ser amigable, extrovertida, delicada...



Nunca he sido así. No me sale, no me nace, no sé cómo hacerlo y ahora, a mis veintisiete, no tengo quiero.

Mientras crecía siempre tuve más amigos hombres que mujeres, de hecho, hasta el día de hoy tengo más amigos hombres. No es por alguna razón misógina ni nada similar, tampoco tiene que ver mi orientación. Siento que es más bien porque ellos se sienten atraídos hacía mi como amigos porque soy diferente, un poco similar a ellos aunque mi apariencia les haga creer otra cosa.

Sé que ellos no se sintieron cohibidos a la hora de entablar diálogo. Una parte de mí les hacía sentir bienvenidos por las cosas en común que tenemos. 

Casi como si me vieran como uno de ellos.




La cosa es que, a la hora de acomodarme en algún binario, sigo sin sentirme del todo cómoda. 

Al contrario de lo que mucha gente podría creer, la principal razón por la cuál me describo como pansexual es porque no entiendo el género. No entiendo cómo funciona, ni qué es. No entiendo sus fronteras, no entiendo sus descriptores, no entiendo cómo es que me afecta.

Miro mi cuerpo, desnudo y con ropa y sigo creyendo que nada de eso es definitivo, que no podría englobarlo para hablar de mí misma. Reflexiono sobre mi personalidad, mi carácter, mis gustos y es igual. Un poquito de aquí, un poquito de allá.

Me gusta verme como magical girl PORQUE LO SOY, y la única razón por la que sigo usando pronombres con A es porque la A es mi vocal favorita. Me pinto las uñas para no mordérmelas porque #ansiedad y me desespera el cabello largo porque son muchos cuidados y prefiero que mi cuello respire.

Me gusta mi apariencia, me gusta mi personalidad, hasta me gustan mis defectos y mis desórdenes y enfermedades mentales. Me gusta lo que soy.

Y a pesar de eso, sigo prefiriendo que la gente no piense en mis genitales cuando le digo mi nombre, ni que se deje llevar por mi ropa a la hora de querer hablarme o hacerse una imagen mental de mí.






Ahora, quizás en este punto se preguntarán si me molesta que me lean como mujer.

Mi respuesta pronta es que siento lo mismo cuando me asumen como lesbiana: 

No me ofendo y no me molesta.
Pero te vas a llevar un chascarrillo cuando descubras que no es mi caso.


Me gusta el color rosa, me gustan las pelis de Barbie, me gusta usar mini faldas y me gusta usar moños y brochecitos de colores y nada de eso me hace una mujer.
Entonces me pregunto: ¿Qué es una mujer? ¿Qué es un hombre? ¿Qué es el género? ¿Qué es mío, qué es de los demás? 
¿Qué tanto es un invento, qué tanto es un estereotipo, qué tanto es un designio, qué tanto es mi voluntad?

Van a decir: "hay muchas maneras de ser mujer" y es cierto. Yo creo en la diversidad en todos los aspectos posibles, humanos, animales y sobrenaturales.

La cosa es que no me siento bienvenida, ni invitada ni nada cuando se tratan de las cosas de mujeres.

Como en el mundo alista al que estoy obligada a enfrentar, tengo que sacar mi máscara y esforzarme. Pulir las partes que mejor entren en el molde. Ignorar las que no. Sonreír.



Podrían pensar que es un gran momento para salir del clóset enebé y ¡Ni eso!

Ojalá tuviera la convicción y la energía emocional para embarcarme en un viaje de autodescubrimiento que desemboque en una nueva etiqueta o manera de nombrarme pero ajá, no es el caso.

A lo mejor cuando cumpla cuarenta -si es que los cumplo XD-



Pd: Si se preguntan cómo quisieran pensarme o verme, les diría que ESCRITORA está excelente :3

martes, 17 de mayo de 2022

el día de ayer

No he soñado con el ex mimors en esta semana. Y bueno, podrán pensar: "Pero Mariana, es martes" y es cierto. 
Quizás días atrás he soñado con él, la verdad no podría decirles porque en este momento estoy borracha y porque tengo mala memoria. Suelo tener pesadillas muy seguido. 

Por más que intento manifestarlo en mis sueños, es como si mi cerebro dijera: NEL.
Y nel, así como nuestra historia quedó, es nel.

Caminaba debajo del sol implacable de la primavera en un mundo en medio del calentamiento global, pensando en nada. Las manos me temblaban y horas antes dudé en cancelarle. Pensé que debí haber tomado un poquito de alcohol para animarme, para decir lo que tenía que decir.

Me tomé una selfie en mi casa antes de irme y la subí a tuiter. Creo que la gente pensó que estaba yendo a un camino romántico estrictamente y la verdad es que no. Pero mis intenciones son turbias y es muy pronto para revelarlas.

El problema es que me creo que no sé lo que necesito.

Es evidente que necesito salir más al aire fresco, necesito un trabajo que me pague un sueldo estable y más o menos digno y necesito dejar de rechazar las llamadas de mis amistades y necesito imprimir más y dejar que me lean y me critiquen y necesito dejar el alcohol y todo lo que quieran.

Las cosas eran confusas. Yo estaba muy nerviosa, caminando de aquí a allá. ¿Qué iría a pasar?
¿Estaba mejor sin saber?






Miré de un lado a otro, sentada afuera del starbucks, asustada de que mi cita llegara en cualquier momento. 
Apenas me iba relajando cuando ella llegó y yo??? ASUSTADA.

Por dentro sentía cómo todo se descontrolaba, mis órganos temblaron, la voz se me fue. Un terremoto interno. 
Ella estaba ahí, entrando. Tan bonita como la recordaba, tan imponente como siempre. Con ese aire de misterio, con su cara preciosa.

Y fue como si una energía antigua y abstracta tomara posesión de mí, me levanté y la abracé. Ella me recibió con los brazos bien abiertos.

Por primera vez en mUCHOS AÑOS me sentí como en casa. 













Hablamos muy poco para lo mucho que teníamos que decir. Yo me quedé con muchas dudas, cosas que no dije. No porque me mordiera la lengua, más bien porque ella habló mucho y a mí siempre me ha gustado escucharla.
Recargué los codos en la mesa, mi barbilla en mis manos y dejé que ella hablara y hablara y hablara. Que me contara todo lo que quería contarme.
Su voz, su acento chiapaneco, era algo por lo que mataría. 

Me pregunté cómo es que pude vivir tanto tiempo sin ella. ¿En qué estaba pensando? ¿Qué me impedía de matarme?





Para cuando salimos del starbucks, ya era el atardecer. Tanto ella como yo teníamos cosas por hacer aunque ella se ofreció a llevarme a mi casa. Yo le agradecí pero le dije que no.
Todavía afuera del establecimiento y viendo a los autos estacionarse, seguimos hablando.

Le pregunté si yo había cambiado en algo. Ella me miró de pies a cabeza y sonrió, burlona y traviesa:

-No. No has cambiado nada-

Se rió. Yo me reí.

Quise decirle que ella sí había cambiado. Que ahora se veía más feliz.








No he cambiado.

Sigo usado calcetines impares. Sigo triste, sigo perdida, sigo desesperanzada. Sigo sola. Sigo pansexual. Sigo torpe, sigo ansiosa, sigo nerviosa.
Sigo tomando mucho alcohol. Sigo necesitando compañía. Sigo enamorada de ella.

Sigo siendo yo, pero más rota, más oscura, más fantasmal.

Pero no creo que sea cierto.
Soy más burlona, soy más crítica, soy más ágil, soy más grande, más sabia, más destruida, más 

soy más yo.





Ahora bien, aunque esto no fue enteramente romántico, al menos no de parte de ella, no *tanto* de mi parte, me siento contenta de saber que por algunos momentos puedo olvidarme de cuándo tenía 20 años y conocí al mimors y todo eso. Y puedo olvidar, puedo sobreponerme, puedo ser mejor que entonces.

sábado, 30 de abril de 2022

de madrugada

 Este blog es la manera que tengo para reflexionar conmigo misma en un entorno público. Es un diálogo sincero, nada presuntuoso ni cínico, con el fin de evaluar mi situación con el mundo, con mi vida, conmigo misma.

El hecho de que en todo abril sólo haya escrito un post dice mucho de mi situación y LOS RUMORES SON CIERTOS: No quiero hablar con nadie, no quiero estar con nadie, no quiero llorar, no quiero pensar en eso.

Lo cuál levanta las banderas rojas entre mis amistades porque saben que el aislamiento es cosa habitual en mis episodios maniaco-depresivos. 

Así me siento últimamente, maniaco-depresiva.



No sé qué más decir del tema. 

Ayer no podía dormir. El insomnio era poderoso, pero era más bien de mi cuerpo, porque aunque estaba agotada me sentía demasiado cansada para quedarme dormida. Como si dormir me resultara un esfuerzo.

Viendo que no podía dormir y no iba a cruzar mi casa para ir por mi laptop y ponerme a escribir como cualquier escritora mediocre haría, saqué mi teléfono y abrí la app de outlook. Escribí una carta que no envié, claro. Tuve cuidado de no añadir el destinatario por las dudas. Luego abrí la app de notas y escribí tres poemas -uno particularmente largo- dirigidos a la misma persona. Después apagué el teléfono y me quedé mirando al techo en medio de la oscuridad y el silencio propios de la madrugada.


Tuve una conversación conmigo misma y pensé, en medio de mis reflexiones, por qué no estaba registrando todo eso para reescribirlo aquí. Por alguna razón no lo hice. Pero iba más o menos así:


Me siento vacía.

Es una ruptura diferente porque ahora de verdad sí me siento vacía. Me di cuenta del espacio que ocupaba mi amor hacia él y es, bueno, colosal. ¿Cómo lo voy a llenar? ¿Debería llenarlo?

La cosa es que, mi amor por él era más que sólo romántico. Él era también mi mejor amigo, mi cómplice. Con él crecí y aprendí muchas cosas y cambié para bien, mejoré. No sólo perdí al padre de mis hijxs no-nacidxs, también perdí a mi aliado, a mi compañero, a mi....

Pero luego pienso en lo mucho que él confiaba en mí y lo mucho que yo no. Era mi mejor amigo y nunca le conté las cosas tristes, esas de las que no hablo con nadie. Era mi cómplice y nunca le compartí la ficción que escribo y para dimensionar, tengo tres lectores beta a quiénes conozco de mucho menos tiempo. 

Lo amé a él por seis años y nunca le di lo más básico. 

No confiaba mucho en él y a veces sentía miedo de que me fuera a romper el corazón porque sabía que si lo hacía, no se iba a dar cuenta o no le iba a dar importancia.

Y a veces recuerdo, en flashbacks, las palabras que le dije, lo que no hice nunca, lo que grité. 

Estoy consciente de que nuestras circunstancias nunca fueron las ideales, estábamos muy lejos de ello pero yo quería creer que era cuestión de tiempo para sobreponernos a esos obstáculos. Que era cuestión de tiempo, de madurar, de la distancia, del dinero, del mundo, de nuestras heridas propias y pesadillas y


Significaba tanto para mí. Era la persona más interesante que había conocido. Más siniestra también. Y me gustaba muchísimo, de verdad que sí, por eso me costaba tanto trabajo entender mi miedo. Pensé que era mi miedo al compromiso, al abandono pero de ratos pensaba genuinamente que él era lo que me asustaba.


Sé que no está bien que piense así -ni que lo ande publicando-, y muchxs serán atrevidxs y pensarán que estaba en una relación tóxica y violenta y whatever pero sólo se quedan en retazos de hechos. Hay mucha historia.

Estoy teniendo problemas con encontrar el punto final, o qué hacer mientras eso llega. Estoy consciente que no puedo ni quiero ni voy a quedarme sentada esperando a que a él se le dé la gana ser decente y hacer las cosas bien. No quiero. Me merezco algo mejor. 

Y mientras eso pasa, llega o se construye mágicamente con el mero poder de la manifestación mental, sigo inquieta, triste, vacía, ansiosa.


Siento que soy un fantasma con la casa embrujada destruida. ¿Adónde voy ahora? ¿Qué haré conmigo misma?


¿Hasta cuándo seguiré escribiendo de él?





domingo, 10 de abril de 2022

El final

 ¿Qué es un final, después de todo?




Si les contara nuestra historia tendría que contarles también de nuestros finales, que no ha sido sólo uno.

Van a levantar banderas rojas, porque esa incapacidad de mantener y respetar nuestros límites es, por lo menos, problemática. Lo sé. Tampoco lo entiendo.

Con el paso de los años llegué a conciliar la idea de que es mucho el amor entre nosotres. Mucha codependencia también. Mucha necesidad. De estar, de querer a alguien y de ser queride.

No lo clasificaría como algo tóxico porque en realidad nuestro vínculo no fue violento. Digo, vamos, tuvimos malas rachas y en algún momento nos hicimos llorar pero nunca fue con el afán, ¿Me explico? Y siempre que nos tropezábamos nos componíamos, podíamos hablar con honestidad y mejorar nuestras actitudes y no volver a caer en lo mismo, que es lo más básico que se necesita para mantener un vínculo de cualquier tipo.

Si les contara nuestra historia tendría que explicar con lujo de detalle cada final también, para que la entendieran. 

Una vez leí por ahí que la vida sólo se entiende al final, cuando la ves de atrás hacia adelante. Así que, ¿Qué es un final?

¿Una manera de entender las cosas?



¿Cuál es nuestro final? 

¿Dejar de hablarnos? ¿Dejar de soñar con la otra persona? ¿No saber nada de su vida?

¿Iniciar algo, similar, con alguien más?

¿Cuál es el final? 

¿Despertar un día sin la sensación de que me hace falta algo, de pasar el resto del día sintiendo el vacío, la ausencia, el olvido concretarse, de dormir sabiendo que algo no encaja pero no sé qué y como no lo recuerdo, entonces no debería importarme?


¿Cuál es el final?

¿Cuando sus fotos se queden enterradas debajo de pilas de fotos de alguien más? 



No sé. Creo que ya pasé por ahí, por todo eso.


Ya, ya me enamoré de alguien más durante su ausencia, hace varios años. Ya desterré su número de mi teléfono, de mis redes sociales. Ya no pienso cada momento del día en él, deseando que se arrepienta, deseando que vuelva. Ya no sueño con él. Ya no le hablo, tampoco le escribo cartas que terminarán convertidas en cenizas.


¿Cuándo es el final? ¿Cómo va a ser, qué debo sentir?

Lo más importante: ¿Cómo voy a darme cuenta que es el final?



Cuando la presión empiece a mermar mi salud, mi psiquis, mis energías, mis ganas, ¿entonces estaré cerca? Si me rompo y lo busco, ¿Es un nuevo inicio, un nuevo final?

Si me amarro los dedos, rompo el teclado de mi compu, si cambio de correo, si cambio de número teléfonico... Si borro todas mis redes sociales, si me desaparezco de la faz de la tierra, si me cambio de país, si...

Si abro un agujero en la tierra, ¿Será ése EL final? ¿Será otro final, nada distinto a los demás?


Porque vamos, en los demás también sentí que era el fin del mundo, que era el fin de nuestra historia. Que no me quería, que estaba mejor sin mí y yo mejor sin él. Que así tenía que pasar, que yo debía continuar

Semanas, meses en silencio. Sin saber nada de él -y yo sin saber si él tampoco sabía algo-, sin señales, extrañándolo, odiándolo, olvidándolo, superándolo, deseando que vuelva, deseando que se ahogue en su frustración y sus celos, deseando encontrarnos casualmente, por ahí, en un rincón del mundo, en una calle, en una fiesta, en una llamada, en un mensaje...

¿Cuánto tiempo tengo que dejar pasar para saber que es el final de verdad?

Si me lo preguntan, según yo el tiempo más prolongado que hemos estado así, separadxs, ha sido de siete meses.

¿Tengo que dejar pasar más de eso?

¿Sólo así lo sabré?



Y si en cinco meses me enamoro de alguien más, y empiezo a hacer una nueva vida con esa persona, y si me voy a dormir sin desearle buenas noches en mi cabeza, y si despierto sin revisar meticulosamente mi correo, y si no tiemblo con cada vibración de mi teléfono durante el día, y si no siento que se me caen las bragas cada vez que a lo lejos veo a alguien similar y si ya no tengo miedo de decir su nombre en voz alta, de que mis amigxs me pregunten por él, de que algo suceda.

Y si puedo escribir algo en concreto, sobre él, sobre mí, sobre nosotrxs. 

¿Será ése el final de nuestros finales?


martes, 29 de marzo de 2022

suerte y malas decisiones

 La toma de decisiones son fundamentales en cualquier historia. Los personajes tienen que tomarlas para crecer, para que les conozcamos, y para que la historia avance. Así son los cuentos, las historias, las películas, las series, los cómics, todo. Hasta la vida.

¿Y qué pasa cuando tomaste una decisión, pensando que te haría feliz y no es así? Berga, la culpa que da. ¿Por a quién apuntas con el dedo? Ok, todxs aprendemos de los errores.


¿Y si es un error que "he cometido" unas decenas de veces antes?


No sé si estoy pensando tantiMUCHO EN ESTO. Tal vez no lo estoy externando como quisiera. 

Quizás estoy equivocada.




Ya tenía esta idea antes de que en realidad no eran mis decisiones las que me hacían infeliz, sino más bien el conjunto de todo esto.

No estoy a gusto con cómo estoy ahora y por consiguiente, esto afecta todas mis demás esferas.

Estoy muy incómoda y muy insatisfecha con mis asuntos laborales. Creo que ahora sí debería estarme despidiendo de mi carrera de maestra -por mucho que sí quiera volver-, porque no se logrará, no como necesito, no como quiero, no como puedo, o a secas un "no se puede".

Ok. Hice lo que me tocaba, lo que estaba en mis manos. ¿Pude haberlo hecho mejor? ¿Pude haber escogido diferente, en octubre del año pasado?

Aunque no me arrepiento de eso, me apena un poco. ¿De haber sabido cómo saldrían las cosas, tomaría la misma decisión? No lo sé. No lo quiero pensar. No me gusta pensar que debo tomar decisiones basadas en miedo, porque miren, por miedo me quedé en relaciones de amistad y noviazgo peligrosas y súper dañinas para mí, porque tenía miedo de estar sola. Estudié algo que no tenía contemplado y no tenía nada que ver con lo que realmente deseaba por miedo de nunca poder sobrevivir de ello y de todos modos renuncié al año de laborar :v

Elegir las cosas por miedo nunca me ha dejado bien parada. Por eso evito esa mentalidad tanto como puedo pero por las noches en que me siento en lo más profundo de mi propia decepción, me pregunto cómo serían las cosas si... dejara de ser tan terca, optimista e idealista. 

El mundo no es como yo quiero que sea y mientras me descubro más *diferente* de lo que pensaba, más me hundo en la idea de que pierdo terreno de conquista y este mundo me va a comer viva.



La falta de un trabajo estable y, bueno, ya saben, "digno", (whatever the fuck that means para lxs panistas que aman tener mi nombre en sus amargas bocas),  se añade también la situación del dinero y del tiempo. Supongo que eso es un aspecto más universal, no soy la primera ni la última en quejarme de no tener el dinero que necesito y quiero para hacer las cosas que necesito y quiero.

Continuamente el desaliento que mi familia me metió hasta por la nariz sobre escribir me impide hacerlo con toda la soltura que pudiera tener. 

Empiezo algo, muy animada, (Tuve una buena idea mientras lavaba trastes, ¡Para variar! Es momento de sentarme a escribirla y ver hasta dónde puede llegar porque creo que es algo interesante, algo que yo leería y algo de lo que no sé si alguien más haya escrito pero igual la voz narrativa que le voy a poner va a ser original, eso será lo más genial de todo) y me detengo a la mitad porque esa vocecita en mi cabeza de DEBERÍAS ESTAR HACIENDO ALGO QUE TE GENERE DINERO EN ESTE MOMENTO, AHORITA, NO UNA APUESTA CREATIVA A UN SISTEMA CORRUPTO Y EN EL CUAL NO TIENES MUCHA VENTAJA se vuelve absolutamente abrumadora.

Así que me siento el doble de mal, porque ni termino lo que escribo y pierdo la fe, desanimada ¡POR YO MISMA! La versión traumada de mí. Nunca fui insegura, no cuando recién iniciaba a escribir, pero tampoco es como que tenga mucha razón. Recuerdo que cuando tenía siete años y dije que quería volverme escritora, toda mi familia puso cara de espanto.

Con razón, estaría siempre destinada a una vida llena de excesos -alcoholismo, lo más habitual- y malas relaciones.

Casi veinte años después y pues, sí, algunxs dirían que tomo un *poquito demasiado* y mis relaciones no son las más sanas, por mucho que yo me esfuerce en mejorar ese aspecto.


Esto es una cadena, ¿Lo pueden imaginar? Empecé hablando sobre mi carrera de maestra en coma, pasando por la falta de dinero, mis problemas para escribir y ahora en mis relaciones y el alcoholismo.




Literalmente la relación más estable, que yo siento más concreta, es con el fourloko. Claro, camino al OXXO puedo sentir un poco de temor de no encontrar ni siquiera una triste lata magullada pero cuando está en mis manos, puedo respirar, porque cuento con ese líquido sabor a medicina del simi con alcohol para curación para atontarme las siguientes horas. Atontarme para ser feliz, para estar despreocupada, para estar ambientada, para sentirme a mí y no al mundo, para... Para ser. 

Ahondaría más en mi relación con esa bebida de ingredientes cuestionables pero no lo haré porque seguro terminaría oyéndome como cualquier adicto en su primer día en AA.

Pero es cierto. ¿Está mal? Es terrible, si me lo preguntan, sobre todo cuando la adicción es un problema que corre por mis dos familias pero es cierto. 

Lo que pasa es que siento todo tan frágil. Siento que estoy a un disgusto, -yo de disgustar- de terminar más rota y sola de lo que ya estoy.

Es cuestión de tiempo, me temo, para que me manden al diablo, karli, el mimors, mis amistades, hasta quienes me siguen en twitter o la página de memes. EstOY SEGURA y si no lo hacen ellxs, lo voy a hacer yo.

Porque no me siento cómoda ya. Quiero no sentir esto, pero reprimirlo sólo lo hace más fuerte. 

Siento que no me satisface, desearía que las cosas fueran diferentes. Deseo más, mejor. 

Desearía que el mimors me diera más, desearía que karli me diera más, desearía que mis amigas entendieran el estado en el que estoy, desearía que mis amigOs dejaran de presionarme, desearía tener más amigues, desearía tener amistades que escriban y tener una comunidad de escritorxs y desearía saber que, no importa a quién escoja de mis contactos, esa persona sabrá darme una respuesta que me reconforte.

Desearía que

que fueran más como yo.

Porque yo no soy suficiente para mí, no lo estoy siendo y si hubiera más como yo, quizás

¿Tiene sentido, no?

Quizás con rodeada de otrxs como yo sería suficiente para mí y no la pasaría tan mal, o no me sentiría tan sola, tan incómoda, tan insatisfecha, tan

tan ajena.



Desearía que las cosas fueran diferentes en mi vida, sólo que no sé cómo cambiarlas. No sé por dónde empezar.

Sigo escribiendo y eso es lo único que me tiene contenta y en donde puedo estar cómoda, hasta que, ya saben. Si tengo suerte podré sobreponerme a tiempo.

Espero tener esa suerte.


sábado, 12 de marzo de 2022

una mala amiga

Creo que en este punto es bastante evidente que he estado evitando a mis amistades. Qué ganas de explicarles las razones, de hacerles entender que no son ellxs, que soy yo. Yo estoy rota, descompuesta. Lo he estado desde el 2018, quizás desde antes, desde lo de j*se l*is.

No lo hago por muchas razones: Porque no son temas de los que me sienta preparada para hablar, porque me da vergüenza, porque me siento débil, porque no quiero preocuparles, sobre todo cuando soy consciente de que no pueden hacer NADA por mí, esto lo tengo que arreglar yo sola.

¿De qué sirve, entonces, contarles mis malestares, lo que me despierta a las cuatro de la madrugada, lo que me impide verles, llamarles, escribirles?

Si les escribo, sé que invariablemente van a preguntar por mí y tengo dos opciones: Mentirles o ser honesta.

Si les miento, pfff, ¿Qué clase de amiga soy si les miento? Estoy segura que la mayoría se daría cuenta de eso aunque sea vía whatsapp. Me lo digan o no, eso les entristecería. Mentir no es lo mío.

Si soy honesta, ¿De qué va a servir que se angustien de a gratis cuando no pueden hacer nada por mí?

Entonces, muchas veces prefiero simplemente no escribir, no llamar, no salir.



Pero oigan, tampoco soy un monstruo, si me escriben, escribo de regreso.

Pero no ando por ahí invitando a mis amistades a ir por un café, al cine o algo así.


En primera porque ando bien limitada del dinero y cuando tengo, no voy a mentir, me es más fácil dirigirme a mi vinicola u oxxo preferido por un poquito de atarantador-de-neuronas.
Es más sencillo. El fourloko nunca me juzga.

No es como que tenga miedo de que mis amistades me juzguen, porque si lo hacen lo harán en silencio y en la privacidad de sus pensamientos, pero temo... no lo sé, ¿Su lástima? ¿Sus intentos por ayudarme?
¿Que se sientan mal por mí y al mismo tiempo sean incapaces de hacer algo?
Siento que es una carga inmerecida, no quiero hacerles eso. 


También me resulta un poco incómodo. ¿Qué les voy a decir?

Lol siento que desde el inicio de la pandemia he estado acostada en el suelo frío de mi sala mirando al techo, esperando que caiga un meteorito o un milagro, lo primero que llegue está bien.


Eso me hace una mala amiga. Estoy consciente.
Por miedo a no querer ser percibida, no puedo estar tan al tanto. Las redes sociales son en lo que más puedo apostar y no tengo Instagram, así que es difícil.






Y me pone triste cuando mis amigas se reunen sin mí, o hacen planes sin invitarme. Me pone triste porque sé que si fuera la situación diferente, no pasaría -bueno, al menos eso quiero creer XD-

Siento que es como esa escena de navidad de las Pretty Little Liars donde Alison desde afuera ve a sus amigas con sus parejas celebrar pero ella no entra a la escena porque sabe que #noesbuenaidea

No puedo enojarme ni ponerme triste, porque al fin y al cabo fui yo quién estoy tomando la decisión de abrirme alv.

Eso termina por alejarme más, saber que ya no encajo con mis pocos grupos de amistades.

Pienso continuamente en escribirles a cada una de mis amistades por whats para disculparme, para explicar por qué me he alejado, por qué ahora soy esto y hasta lo he escrito en mi mente pero a la mera hora me detengo, ni siquiera soy capaz de abrir el chat.

Estoy tan cansada. ¿QUÉ LES VOY A DECIR? ¿Que casi todo el tiempo siento que estoy mirando de frente al abismo? ¿Que con los años me he estado rompiendo un poquito y un poquito y un poquito y ahora estoy casi totalmente descompuesta?
¡Me van a mandar de cabeza a la casa de la risa! O peor: ¿Y si le dicen a mi mamá XD?
No gracias.

Mis batallas las batallo yo solita, yo me metí aquí, yo me saco.





¿Y entonces para qué son lxs amigxs, charlie marian? podrán preguntarme y yo me encogería de brazos y diría we may never know

Si supiera que algo pueden hacer por mí, tal vez le daría mil vueltas a las cosas pero terminaría acercándome para pedirles ayuda porque sé que me la darían.

Si tuviera la seguridad de que no se van a espantar, de que no se verán afectadxs por mi estado actual, les contaría.

Lamentablemente sé que no es así y como dije ya, no quiero ser egoísta.

¿Desahogarme? Para eso está mi tuiter candado. O mi diario. O este blog, en el que escribo cada vez más crípticamente -¡muy molesto en mi opinión!-



¿Cuál es mi conclusión?

Que me voy a quedar sin amigxs. Seguramente ya habré perdido algunxs en el camino y ni me he enterado -o sí- 
Temo que un día ellxs se despierten y descubran que no vale la pena conservar mi amistad porque al final ni les escribo ni les cuento qué estoy haciendo ni acepto sus invitaciones a comer ni nada. 
Tendrían todas las razones para hartarse de mí.

Espero que no lo hagan :(


Si eres mi amigx y estás leyendo esto, por favor tenme paciencia y no me odies todavía. Sabes que no siempre fui una mala amiga




martes, 22 de febrero de 2022

Miguel

Después de poco más de dos años me atrevo a escribir esto. Y no lo hago tanto porque necesite hacerlo, sino porque hace un par de semanas tuve una conversación con mi familia sobre él.
Cuando dije que ya no le hablaba, todes me voltearon a ver. Yo no quise ahondar en el tema pero me encogí de hombros cuando continué:
    -Es cierto, ya no le hablo pero no les quiero decir por qué-

Sorprendentemente se conformaron con mi respuesta.

Pero mi hermana insiste, siempre lo hace: ES QUE TÚ LE DEJAS DE HABLAR A QUIÉN SEA POR CUALQUIER COSA.

Lo cierto es que no. No desde el 2018. Antes de ese año podía romper e iniciar vínculos a mi gusto. Luego del suicidio de mi amiga en ese año, aprendí -de mala manera- a reconocer la validez de cada vínculo, cada amistad, cada relación y cada sentimiento. Así que vamos a empezar por el inicio:





A Miguel lo conocí por allá del 2008, en la secundaria. Era mi segunda secundaria así que para alguien tan introvertida como autista como yo, fue un cambio bien difícil. No nos hicimos amigos al momento pero poco pasó para que así fuera. Él era como el comodín del grupo. Él podía integrarse a literalmente cualquier grupo de nuestro grado y sería bien recibido. Incluso cuando era evidente que se llevaba mejor con las mujeres, los hombres nunca lo despreciaron porque seguía empatando con lo mínimo que se les pedía para no ser bulleados: Miguel era cis, era de piel clara, de peso medio  y era heterosexual. 
Tenía muchas amigas.

Yo fui una de ellas, años después.

A Miguel le gustaba mi mejor amiga, Yaz. Él me lo dijo. Ella me dijo que no le interesaba. Luego él se portó medio patán pero entre cortinas: Con ella nunca fue grosero pero conmigo me soltaba comentarios muy feos y bien cuestionables. Lo adjudiqué a su "ardidez" de que mi amiga hubiera elegido a otro como novio y lo superamos.

Pocos años después, cuando estábamos en prepas diferentes pero seguíamos siendo amistades, él me llamó a mi teléfono para decirme que yo le gustaba.
Yo le dije que gracias y le colgué porque #PÁNICO

A  mí Miguel no me gustaba como novio pero sentía algo muy fuerte por él. No supe explicarlo así que no lo hice. Conforme pasaron las semanas él y yo retomamos nuestra conversación como siempre.





Miguel fue alguien muy importante en mi vida: La primera vez que me empedé, él estuvo ahí. Él me sacó cargando de ese bar, él me escuchó balbucear de mi tío muerto y él me prestó el asiento trasero de su auto para quedarme dormida. Lo siguiente que recuerdo es despertarme en su carro, afuera de un oxxo y él entrando con cafés para revivirnos a mi amiga y a mí.

Él siempre estuvo conmigo. Estuvo cuando me titulé, fue a mi evento, me abrazó al finalizar y se tomó la foto conmigo. Estuvo cuando salíamos de peda, con su auto listo y su billetera por si me hacía falta algo. Estuvo ahí en las canciones del Payaso de Rodeo y en el regguetón más sucio. Estuvo ahí cuando yo salí del clóset como pansexual, cuando renuncié al mejor trabajo ever. Estuvo cuando Karli me mandó a la verga. Estuvo cuando el mimors también me mandó al diablo. Estuvo cuando me la pasaba borracha en mi casa después de renunciar. Estuvo cuando empecé a salir con ese hombre de tinder.

Estuvo cuando mi desempleo era tal, que tenía que salir de mi casa para no ahogarme con el silencio. Y yo me iba directo a su trabajo -una oficina en una universidad- y ahí la pasamos todo el 2018-2019. 
Nos hacíamos compañía. A mí me gustaba estar con él. Él siempre me recibía en la entrada de la universidad cuando iba a visitarlo. Me dejaba su mejor silla de la oficina. Platicábamos por horas.

Hicimos miles de planes. Yo lo acompañaba y él me acompañó.

Él pasaba por mí cuando yo estaba súper ebria para ir al cine. Él pagaba los boletos. Él pagó el par de botellas de vodka y el jugo de piña /coco que metíamos a las salas de c*népolis para empedarnos adentro. 

Y luego todo se fue a pique.











Estoy segura que todxs quiénes lo conocen se preguntarán por qué le dejé de hablar. Por qué borré mi facebook antiguo, por qué lo bloqueé de whats. Porqué tan de repente sentí la necesidad de no volverlo a ver en mi vida y es fácil.
Fácil de recordarlo, incluso cuando tanto recuerdo se viene encima de mí.

Pero quiero aclarar que YO LO AMABA. Tanto como se podía amar a un amigo. Él era como mi amigo de cuento. Sólo una novela podía describirlo. Él era todo. Yo lo amaba. Quizás no románticamente pero sí platónicamente. Él significaba mucho para mí. Me encantaba estar con él. De verdad.
Para ser un hombre cishet blanco y sin discapacidad era alguien decente. Era alguien bueno.

Por eso cuando vi esa foto en facebook  de él y mi agresor sexual, en un cumpleaños, lo dudé. Pensé: Él estuvo ahí, no había manera de que tuviera contacto con él luego de eso. A lo mejor fue porque la fiesta de la chica que la organizó sólo él y mi agresor sabían lo que había pasado.

¿Y por eso lo hizo?

Esa noche de octubre del 2017, Miguel no me defendió. Estuvo ahí pero no hizo nada. Mis amigas J y Y me defendieron. Él no. Él se rió todo incómodo pero no hizo NADA.

Y luego recordé la fiesta del 2019, en la casa de un amigo de la secundaria en común. Miguel me empujó tan fuerte que me tiró al suelo -yo ya tenía dos fourlokos encima pero igual-
Miguel quería quitarme el control de la música. Cuando yo empecé a llorar por el acto tan improvisado, Miguel quiso justificarse y me hizo creer que yo había tenido la culpa.

Miguel, en mis años de secundaria, no me había defendido de mis bullys. Ni cuando tenía 13 ni cuando tuve 23.


Miguel no era el hombre maravilloso al que yo consideraba mi amigo. Miguel era UN FRAUDE.









Teniendo eso en mente lo bloqueé de whatsapp y borré su número. Desactivé mi cuenta vieja de facebook y borré mi Instagram. Nunca permití que conociera dónde yo vivía -y por algo fue!-

Lo ghosteé. Sin decirle nada simplemente un día dejé de contestar sus mensajes y me borré de su vida y de la vida ajena.
No he hecho mi duelo pero porque pensando claramente en todas las cosas feas que me hizo, no habría mucho cuál hacer. 



Lo que puedo decir es que estoy mejor. Me hice de mejores amigOs bugas. Estoy más contenta ahora.
Ahora sé que un amigo no me dejaría ante las manos de un agresor sexual. Un amigo de verdad me defendería. Un amigo de verdad sería honesto.


Lo que yo tenía con Miguel no era de verdad ni honesto. Y estoy mejor así 

lunes, 14 de febrero de 2022

La guía pansexual para (NO) fracasar en el amor

 Y USTEDES DIRÁN: ¿por qué alguien evidentemente inestable, con un problema de alcoholismo y bastantes romances fallidos se atrevería a dar consejos de amor?

Y tienen razón. ¿Quién soy, Laura en América? No lo soy. La mayor parte del tiempo no entiendo cómo es que termino metida en los problemas de los que me gusta escribir aquí. Y oigan, no soy la Miss Responsabilidad Afectiva y he hecho un montón de cosas bien jodidas en mi vida pero ajá. 

Sólo quiero contar mi experiencia y las cosas que me han pasado y así. 

Créanme, yo más que nadie sé lo difícil que es todo el asunto del amor. Desenredarlo y enredarse en él. Entenderlo. Y vivir con él y sin él. 

Así que no extiendo esto:





Lección 1:

VAS A SUFRIR:

Lo primero que debes entender es que en estas cosas rancias del amor NADIE sale limpio ni bien libradx. Por más que quieras proteger a tu corazón, necesitas abrirlo para enamorarte y eso también significa abrirte a la posibilidad de rechazo.

Spoiler: Vas a sufrir más de lo que vas a gozar. Y es que entiendan: Hay un mundo de gente allá, de tu edad, con tus mismos gustos y tu misma manera de ver el mundo PERO nunca hay manera de asegurar que sea una buena persona.

Esto es algo que quiero hacer énfasis y creo que no se habla mucho de ello: El RECHAZO es fundamental. Si no te rechazan significa que no lo estás intentando. Y para lograrlo hay que intentarlo mucho, muchas veces.

Sí, te va a doler, sí, vas a querer renunciar, sí, vas buscar guías para hacerte asexual o lesbiana (PLOT TWIST: LAS ORIENTACIONES NO SE ELIGEN), sí, vas a mentarle la madre a todxs tus artistas favoritos pero ten en mente esto: Taylor Swift compuso Love Story, [quizás] una de las canciones de amor más exitosas del mundo pero también compuso All Too Well, Exile y The Last Kiss.

Así que sí, sin pena no hay gloria.




Lección 2:

BERGA, SÉ REALISTA:

Digamos que toda tu vida consiste en un cliché de película pop romántica. NO. HAGAS. CASO. De verdad no. El amor, las relaciones y sobre todo LAS PERSONAS no son personajes de series o películas. No habrá quién en medio de una lluvia torrencial aparezca debajo de tu ventana para confesarte su amor después de tres o cuatro conversaciones equis. DE VERDAD QUE NO.

Las cosas funcionan, sí, pueden funcionar y te podrás encontrar en escenarios románticos, te lo aseguro. El punto es no ESTAR obsesionándose por ellos. Por más que muevas hilos y metas dinero, si la otra persona no siente lo mismo o ni te topa, de nada va a servir. Y si eres morra (sobre todo buga), de nada sirve que te sientes a esperar y mirar por la ventana esperando que algo cool llegue. 

Viste muchas veces Actually Love, deja de ver esa mierda. No es realista (NI SANA)

Baja tus estándares y enfócate en tu realidad: Mira con especial cuidado a tu entorno, conoce tu realidad política y respira. Respira mucho. Así es esto.







Lección 3:

MIRA CON ATENCIÓN, PIENSA CON PRECAUCIÓN Y SÉ JUSTX:

Ahora sí, la parte a la que todo el mundo quería llegar: ELEGIR PAREJA.

Bien, bien, ¿Qué tiene que decir una persona grisromántica/pansexual? Muy poco en realidad. 

O mucho, por donde sea que se le mire.

MIREN: Vivimos en México/Latinoamérica. Las probabilidades de que encuentres a alguien parecido a Robert Pattinson o a Florence Pugh SON MUY BAJAS. Hazte a la idea de que esos cánones de "belleza" son eurocéntricos, son racistas, capacitistas y demás. Hazte a la idea de que las pieles blancas, las quijadas definidas y afiladas, los cuerpos delgados y los pezones rositas sólo existen en las novelas de Rainbow Rowell, E. L James o no sé, Jotaká Rowling.

No tengo mucho de dónde guiarles porque #pansexual y #grisrománticx. Lo que sí puedo decirles, es que en mi experiencia, la gente a la que menos le pones atención, los "estereotipos" que menos te resultan interesantes, emocionantes o atractivos, son quiénes te guardan una historia de amor bien intensa y muy cool.

No digo "hazle caso a los feos". Si no te gusta, pues no te va a gustar así sea William Levy o Angelina Jolie. Estoy diciendo: ABRE TUS OJOS.

La belleza está en todos lados. En todos los colores, en todos los tamaños, en todas las formas y en todos los géneros (o falta de). Piensa con precaución: Esta persona que es muy atractiva es encantadora. ¿Es de verdad así? ¿Está ocultando algo? ¿Me interesa saber? 

Sé justx: Esta persona es guapa, -al menos para mí- y es bien chidx con todxs, ¿Por qué hace *X cosa que me resulta conflictiva*? ¿Vale la pena saber?

Si eres hombre en México que gusta de mujeres, puedes averiguarlo siempre reservando una duda y una ruta de escape.

Si eres mujer, persona trans o enebé en méxico que gusta de hombres (o mujeres, puede ser), puedes averiguarlo después de someterlo a votación entre tu grupo de amigxs, tu psicólogx, tus mutuals de twitter, tus gfs o hermanxs, tus compañerxs de trabajo, y el espíritu de tu abuelita que puedes contactar con la ouija. Sé precavidx por amor a la humanidad.









Lección 4:

El amor es complicado, NO LO FUERCES:

LEE LAS SEÑALES.

Digamos que después de que te hiciste a la idea de que vives en X país de latinoamérica, vives en X provincia y tus gustos se acomodaron a los estándares de tu comunidad, has elegido a alguien.

LEE LAS SEÑALES POR AMOR DE DIOS. Y miren, LO ESCRIBE ALGUIEN AUTISTA. Yo no sé leer ni mierda de las interacciones sociales. De verdad que no. Pero tengo algunos piensos:

-Hay señales que hasta YO puedo leer: Cuando alguien te deja de responder frecuentemente, sus respuestas son secas o monosilábicas, cuando hasta tú mismx sientes el hartazgo de que sólo tú te esfuerzas, ES *PORQUE ASÍ ES*. Deja de escribirle y sigue con tu vida. EQUIS. La vida no se queda ahí.

-SÍ PERO NO: Y esto va enfocado en gente queer. Cuando hablamos con alguien que dice que es hetero y continuamente nos está dando señales de que SÍ LE GUSTAMOS pero no va con su orientación o con su modo de vida o con su futuro, ALÉJATE. Corre lo más lejos que puedas, antes de que te manipule dentro de una trampa mortal. Te mereces todos los SÍ públicos, privados y sobre todo, sinceros del mundo.

Nadie [o muy muy poquísima gente] va a salir del clóset por ti.



Lección 5:

SÉ TÚ MISMX:

Es un consejo muy CONFUSO porque la mayoría de nosotrxs nos sabemos poco interesantes, aburridxs y defectuosxs. 

PERO créanme, a TODXS nos gusta el caos.

"Sé tú mismx", ¿Qué quiero decir con esto? Es muy fácil: NO MIENTAS.

Quizás conociste a la chica más guapa de toda la plaza más popular de tu ciudad. Quizás ELLA te pidió tu número de whats. ¿Ahora qué hacer para no arruinar su historia de amor?

Pues eso: NADA. 

Las primeras veces se sentirán mágicas por más errores y estupideces digas PERO si cambias tus opiniones, tus gustos, tu manera de ver el mundo para empatar con las de esa persona, trust me on this VA A TERMINAR EN CAOS.

Y no caos cool. Caos en el tipo que nadie te va a volver a hablar.

¿Cuál es mi consejo? Pues eso, sé tú mismx.

Si en la primera conversación dijiste que votaste por Amlo, que te gusta la pizza con piña, que tu mayor aspiración en la vida es tener una cafetería en un rincón de la ciudad, NO TE TRAICIONES, apégate a eso tanto como lo creas. No digas mentiras para agradar a otrxs, eso es ATROZ y es aburrido. Te van a botar apenas descubran que no eres quién dices que eres. 

Créeme, incluso aunque te creas el bicho más raro del mundo, habrá alguien que vea belleza en ti y quiera acercarse mucho. Confía en tus cosas buenas, seguro tienes muchas <3



Lección 6:

NO ES TU CULPA, al menos no siempre:

Miren, a veces las cosas no funcionan. Tú das tu 100% y puedes apostar en ello y aún así la otra persona no reacciona. 

Respondes a sus historias en instagram, le contestas (y le sigues) los mensajes de whatsapp. Le etiquetas en memes y así y por alguna extraña razón parece no funcionar...

Antes de que te mires en el espejo para buscarte hasta el último folículo imperfecto, déjame decirte que NO ES TU CULPA.

A veces a la gente no le gustas, a veces no le pareces atractivx, a veces no eres lo que esperaba y a veces no le importas. Aprende a notar el interés principal. Lo más básico: Si alguien no puede tener la misma cortesía contigo, huye de ahí. Si alguien no puede *mantener* la misma cortestía contigo, sigue huyendo.




Lección 7:

SI ES PERFECTX, ES TU ALMA GEMELA Y ES EL AMOR DE TU VIDA AL MES DE CONOCERLE, LEVANTA LAS BANDERAS ROJAS.

Y es que, oigan, no estoy diciendo que quién sea con quién tengan química sea un culero. Pero lo es. Y lean con atención:

NADIE, absolutamente nadie real, se va a mostrar perfectx. NADIE. Y si lo hace, salgan corriendo, porque probablemente sea 1 estafadorx, o 1 psicópata o lo que quieran.

Es normal que la gente sea rara, incómoda y mensa. Busquen eso. Si alguien se muestra como el señor Darcy al final de Orgullo y Prejuicio, si alguien les enciende esa chispa en la primera vez que le conocen, LEVANTEN BANDERAS ROJAS, porque eso no es ni normal ni natural.

Regresen a la lección 3 antes de proceder.





Lección 8:

EL AMOR ES IMPERFECTO PORQUE ES HUMANO:

Dice mi mamá "quién bien te quiere te hará llorar" porque creo que es una canción de José José. Y he leído en muchas páginas de feminismo que el amOR ROMÁNTICO es una farsa, que el amor de pareja es una trampa de Disney para que sigamos siendo esclavas del patriarcado capitalista...

Y yo digo que no.

Yo todavía creo en el "amor romántico". Creo en el amor de pareja. Creo en amar a una persona de forma platónica, romántica y sexual. Me ha pasado muy pocas veces, MUY POCAS veces, pero todavía creo en eso.

No pienso que el amor romántico entre una muger y un onvre sea algo necesariamente malo o desequilibrado o abusivo.

No pienso que el amor entre personas del mismo género sea "superior"

Creo en el amor, en todas sus dimensiones y todos sus tipos. 

Por eso es importante recordarles que las relaciones de pareja, de amistades y de vínculos platónicos, que las amistades, que el compañerismo y que las familias siguen valiendo la pena para pelear.

Todavía creo en las mariposas que siento en mi estómago cuando esa persona me llama, todavía creo que mis amistades van a contestar a mis mensajes cuando les pida ayuda y todavía creo que alguien será amable cuando entre a un nuevo trabajo o cuando me tropiece bajando de un autobús.





El chiste es, ¿Tú eres esa persona?

Sé esa persona.


[Ah, y QUE LA SUERTE significa mucho para encontrar el amor. Y si tienes mala suerte, lo único que puedes hacer para contrarrestarla es quitarle posibilidades al aumentar tus intentos. ¡Mucho éxito!]


viernes, 4 de febrero de 2022

1 año después

 Ayer sucedió lo inimaginable: Lloré sin la necesidad de provocación. No estaba borracha, no me había pegado en el dedo chiquito del pie. No había visto-ni leído una escena triste. No me había peleado con nadie. 

Estaba yo acostada en mi cama, a eso de la media noche, poco más. Le acababa de dar las buenas noshes al mimors. Mi cuarto estaba oscuro y la poca luz de la luna y las luces del patio trasero iluminaban apenas unos centímetros de la pared. No había ruido más que la respiración de Manzano, que estaba dormido ahí junto a mí.

Puse el teléfono en mi pecho y de repente sentí algo extraño y doloroso: Como si mi pecho se abriera en un agujero negro. Me ardió de una manera física. Y las oleadas de tristeza, de pena, de pesar, de dolor me revolcaron y lloré. Lloré a lágrima tendida. 

La música en mis audífonos se había detenido. Y yo intenté calmarme y cuando pude hacerlo vi que los ojos grandes y brillantes de Manzano estaban fijos en mí, parecía preocupado o cuando menos asustado.

Quise explicarle pero no podía articular palabra.

Sabía por qué lloraba, sólo no sabía... cómo.


Ha pasado un año desde la muerte de mi tía, que fue como una segunda madre para mí, y se sigue sintiendo raro. Como irreal. 

Tuiteé al respecto sobre el tiempo: Incluso cuando había olvidado la fecha exacta, el día en que nos avisaron y todo eso, en mi corazón todos los días se siente igual. Como si hubiera sido ayer.

El dolor es abrumador. La ira, el desconcierto, el miedo, la desesperación y la desolación también.

Les confieso que a veces no puedo. No puedo y tengo que beber o dormir o golpearme la cabeza contra la pared hasta que todo se sienta mejor.




Tengo que obligarme, al hablar, de usar los verbos en pasado cuando hablo de ella. Cuando alguien de mi familia dice su nombre, siento como si un cuchillo me abriera la piel por la espalda.

Todavía estoy enojada, quiero gritarle al mundo y quiero hacer cosas horribles e ilegales. Cada vez que leo o veo algo relacionado a los antivacunas, pienso en todas las cosas inhumanas que sería capaz de hacerles con tal de regresar a mi tía y darle esa oportunidad.

Todavía estoy triste, muy triste. Me cuesta mucho trabajo dormir, me cuesta mucho tener hambre, recordarme que debo comer tres veces. No se lo dije a alguien pero en los últimos días -semanas- mi cuerpo me ha estado torturando con la gastritis nerviosa porque #estrés y porque #nocomo


Lo peor de todo es que todavía no puedo hablar de ello con nadie.


Después de ese infernal mes, el año pasado, pude contestar mensajes y regresar llamadas de mis amistades a quiénes en pocas palabras les resumí lo que había vivido. A nadie le conté más allá. Ni siquiera al mimors, a quién le agradecí por acompañarme en ese día aunque no le expliqué por qué ni nada así.

No puedo hablar de esto con mis papás, no quiero que sufran más. No puedo hablar de esto con mi hermana porque sé que sólo avivaría el enojo que en ella vive. No puedo hablarlo con mis amistades, no puedo hablar con mis relaciones cercanas.

No puedo hablarlo con Manzano, no puedo hablarlo conmigo misma.

Este post es lo primero que escribo tan abiertamente del tema y me ha costado UN FOURLOKO hacerlo. Porque sí, no estoy sobria y cuando lo lean seguramente tampoco lo estaré.



La vida es algo que me resulta chistosa. Lo fácil que se apaga, como el fuego débil de una vela de posada, que ante cualquier soplido se extingue y lo único que queda para recordarnos que existió es el humo.

Yo todavía siento el humo. Puedo olerlo, puedo verlo, puedo sentir que toca mi piel.


Y estoy tan furiosa. Estoy tan triste, tan deprimida, tan ansiosa, tan desolada. Tan sola. Estoy tan devastada.




lunes, 31 de enero de 2022

Yo tras la pantalla

 Siento que mis quejas (y reflexiones) de hoy van a ser muy frívolas, estúpidas, desubicadas y que cuando regrese aquí en algunas semanas o meses me voy a dar un repelús inefable, pero igual, pude derrotar mi sensación de impostorx y aquí  estoy.


Ya me había pasado antes que las redes sociales terminaban abrumándome o que fungían como arma de doble filo. Incluso este blog ha sido arrastrado a esas prácticas tan violentas del *acoso selectivo* y ajá. Fue una de las razones por las que me deshice de Instagram, mi Ask.fm, mi primer facebook, etc, etc. Compartir mi vida estaba bien cuando lo hacía bajo mis propios términos, como este blog. Lo que dejó de estar bien es cuando gente a quién ya habíA BLOQUEADO POR EL MIEDO QUE ME PRODUCÍAN seguían su stalkeo a través de cuentas inventadas -y oigan, yo no sospechaba nada porque soy #autista y a mí esas cosas nunca me cruzan por la cabeza ok???-

Por aquellos años (2017-2029) mi salud mental se deterioró mucho. Like MUCHO. Y es cierto que tengo unas lagunas mentales en esos años -por borracheras y episodios traumáticos de abuso emocional y agresiones sexuales but whatever ese es otro tema-

No sé en qué momento se me ocurrió que podía manejar una cuenta de memes. O peor aún: De hacerla crecer y manejar la misma cuenta en diferentes redes sociales, como si no supiera lo que el consumo frecuente de las mismas significa para mí, lol.

Pero lo hice y poco más de dos años después, estoy sintiendo esa misma fractura en mi mente (por decirlo de alguna manera)




La cosa es que me gusta mucho hacer memes y contenido para compartir. Me gusta responder comentarios, me gusta interactuar con gente que no conozco una vez, me gusta cuando me hacen saber que les hago sentir menos solxs.

Siendo solitaria como siempre lo he sido desde que nací, y viendo cómo todas mis diferencias -mi orientación, mi autismo, mi dislexia, el color de mi piel, la forma de mi cabello, mi forma física, mis pensamientos, mi introversión, etc, etc etc- me alienaban de lxs de demás, estoy obsesionada con la idea de no hacer sentir a alguien como alguna vez yo me sentí.

El problema viene cuando se me seca el cerebro y ya no sé qué más compartir o de dónde sacar ideas. A veces estoy más preocupada por otras cosas de mi vida personal.

El problema viene cuando se me pide y se me pide más y más y yo me quedo con el burn out, desgastada. El problema viene cuando llega el acoso, de varias o varias decenas de personas. 

El problema viene cuando tengo que deshumanizarme un poco a mí misma para seguir entreteniendo gente que, ok, mE GUSTA HACERLO pero a veces me da la impresión de que hay quiénes piensan que me pagAn y no que lo hago por mero gusto.

O que me ayudan, y no que sólo soy una persona tras la pantalla haciendo memes, videos, dinámicas, contestando mensajes privados, respondiendo comentarios, dudas, interviniendo en peleas, bloqueando a bullys. 

Además de eso tengo que estar al pendiente de también lo que público: ¿Está bien hablar de X tema en una página con miles de seguidores de los cuáles no sé cuántos menores de edad haya?

¿Está bien hacer un meme de X comunidad para incluirles y visibilizarles? ¿Se ofenderán? 

Tengo la política de que si tengo que explicar que Y meme es, entonces no es un buen meme, y eso me ha hecho desechar el 30% de mi contenido antes de publicarlo o ya publicado porque lo pensé mejor o alguien me hizo la pregunta o algo así.


No sólo involucra trabajo creativo, también intelectual. Estoy expuesta a la opinión pública, a las críticas y a los halagos. En una página de más de siete mil personas, siempre habrá alguien que no esté conforme.

O que tenga ganas de cuestionarme absolutamente cada coma, cada escena, cada remate de chiste o cada comentario que acompaña el contenido.




Siento que parezco muy malagradecida cuando pienso en estas cosas pero es cierto. Llega un momento en que estoy cansada. He ido bajando mi ritmo de publicación y por ejemplo, los sábados y domingos no suelo publicar nada o no mucho. A veces en días de semana tampoco.

A veces publico ebria y no recuerdo en qué momento publiqué x cosa o en qué momento hice y meme.


Mi única intención era crear un espacio seguro y dar poquita visibilidad a la gente que es como yo. No soy alguien de ser figura pública. No tengo interés en hacerme un nombre en el mundo activista, ni siquiera en el virtual. No busco fama ni poder. Sólo quería hacer memes y construir puentes con otras personas. Un lugar seguro, ya saben.

Y nunca imaginé que llegaría tanta gente a creer en mi contenido y que se alegrara de verlo y eso me emociona mucho.

Pero ya saben, creo que es parte de la humanidad, que cuando a una le dicen que está haciendo algo bien, siente esa presión de no decepcionar o de mejorar.

Procuro ser muy cuidadosa con todo lo que hago, porque criada en un contexto y con educación opresora y violenta, no estoy exenta de replicar comportamientos abusivos y culeros.


Pero estoy cansada.



No suelo hablar de esto con nadie. La primera opción que alguien me va a dar es dejarlo. 

"Déjalo, ni te pagan y sólo terminas abrumada"

Suena lo más lógico.

Creo, sin embargo, que existe una manera de poder llevar las páginas y conservar mi ya de por sí escasa salud mental. Que yo tras la pantalla sea tan eficiente y tan contenta como la que el mundo lee.

Aunque no es gran cosa, de verdad me esfuerzo y le pongo mucho amor a lo que hago. A cada meme, a cada imagen de apoyo emocional, a cada video, a cada interacción. De verdad creo en lo que comparto. De verdad me esfuerzo, mucho, a veces más allá de mis límites.

A veces también sólo quiero borrar todo y luego hacer la ciber-morición lol







crecer es perder

 .... si fuera el caso, yo mediría diez metros, ¡No, once! Once y medio. El 2022 verdaderamente se trató de perder, para mí. ¿Quieren un rec...